sábado, 12 de marzo de 2011

Gramíneas más usadas en el cultivo de pastos

Pangola
(Digitaría decumbens)

La pangola es un pasto estolonífero con una alta capacidad de crecimiento (horizontal), lo cual hace que se le considere como uno de los pastos de más fácil establecimiento. Por esta razón ha sido una de las especies forrajeras introducidas que ha mostrado mayor aceptación entre los ganaderos del país y, en especial, en la región nor-oriental. 
Uso: Generalmente, se usa como pasto para pastoreo directo, y, para conservación, en forma de heno, teniendo en ambas formas, una excelente aceptabilidad por los rumiantes. 
Método de siembra: Para el establecimiento de la pangola se utiliza semilla vegetativa (tallos, cepas pero preferiblemente por estolones), ya que no produce semilla sexual viable. 
La cantidad de estolones requerida para sembrar una hectárea depende del método que se utilice. Si la siembra se realiza al voleo, se recomienda de 1.500 a 2.000 Kg./ha, mientras que, en la siembra por surcos, la cantidad a emplear varía entre 1.000 a 1.200 Kg./hectárea. 
Existe otra modalidad de siembra, que consiste en el espaciamiento de la semilla (al voleo o en surcos), en franjas. Con este método se requiere menos semilla, disturbándose el suelo y la vegetación nativa sólo en las áreas o franjas de terreno a sembrar. Una vez que el pasto se ha establecido en las áreas sembradas, se procede a la preparación de las áreas restantes, la cual será cubierta progresivamente por los nuevos estolones sin la necesidad de sembrar. De esta forma se economiza semilla y mano de obra, pero el establecimiento del pastizal toma más tiempo.
Suelos: La pangola crece bien en una variedad de suelos, desde los arenosos como la mayoría de los suelos de sabana Pangola (Digitariadecumbens) sabana, hasta los arcillosos y suelos pesados. Alcanza mejor desarrollo en los suelos franco-arenosos y franco-arcillosos y sobre todo bien drenados, pues el pasto no tolera excesos de humedad. 
Fertilización: La pangola es exigente en nitrógeno, fósforo y potasio, de tal manera que progresa bien en suelos más fértiles. En general, los suelos de sabanas son pobres en estos elementos. Por lo tanto, para el establecimiento y mantenimiento de esta especie, debe considerarse el abonamiento del suelo con estos nutrimentos. La cantidad de estos elementos a incorporar al suelo, dependerá, en todo caso, del análisis previo del mismo y de las recomendaciones técnicas de un agrotécnico o asistente técnico. 
Precauciones 
1. La semilla debe estar en buenas condiciones. Es decir, no deben utilizarse tallos o estolones muy tiernos y. suculentos, debido a que son muy sensibles a los rayos solares, la temperatura y la acción del viento, lo que contribuye al secado rápido de este material. Además, por lo general no dispone de yemas o éstas no están bien formadas. Tampoco debe usarse semilla demasiado lignificada y/o procedente de áreas no acondicionadas para este propósito. 
2. El terreno debe prepararse adecuadamente. En suelos de sabanas vírgenes puede darse de dos a tres pases de rastra antes de la siembra, incorporando el abono y la semilla al mismo tiempo, con un último pase de rastra. En los suelos laboreados con anterioridad, que presentan problemas con malezas, se recomienda dar dos o tres pases de rastra intercalados antes de la .siembra, con el objeto de hacer un control mecánico lo más efectivo contra las malezas. En este caso, es preferible aplicar el fertilizante una vez que el pasto comienza a crecer para estimular un crecimiento rápido que le permita llevarle ventajas a la maleza. Cuando estos suelos se abonan, al momento o inmediatamente después de la siembra, gran parte del fertilizante nutre las malezas, las cuales terminan obstaculizando el establecimiento del pasto. 
3. El pastizal no debe pastorearse hasta tanto no se haya establecido totalmente. Es decir, logrado la cobertura total del área. La acción del pastoreo en un material débil y de escasa cobertura, puede terminar o postergar el establecimiento del pasto. 




Alambre o Barrera
(Brachiariadecumbens) 
El uso de esta especie como pasto, es reciente (1975), a nivel de las explotaciones ganaderas en la región nor-oriental. No obstante, en las Estaciones Experimentales se había introducido mucho antes. 
Debido a la capacidad de adaptación de este pasto a diferentes condiciones de suelo y clima, tuvo buena aceptación entre los ganaderos de la región, a tal punto que hoy día una gran superficie se cultiva con esta especie, resistente a la sequía y bien adaptada a suelos de baja fertilidad. 
Uso: Pastoreo directo principalmente. 
Método de siembra: Para el establecimiento de este pasto se puede utilizar semilla vegetativa (cepas) y la cantidad de 1 500 Kg./ha de semilla sexual. En el primer caso, se recomienda sembrar las cepas con una separación de 50 cm entre estas, e igual separación entre hileras. 
Para la siembra de semilla sexual, se recomienda de 2 a 5 Kg./ha, dependiendo del poder germinativo de la semilla. Igualmente, con el fin de facilitar la germinación de las semillas, se recomienda tratarlas previamente con ácido sulfúrico como escarificador. No obstante, una vez establecido el pasto, su propagación ocurre naturalmente, invadiendo los terrenos cercanos. 


La siembra por cepas es un trabajo lento y requiere mucha mano de obra, no sólo para la siembra propiamente, sino también para la preparación de la semilla, que debe ser limpiada y seleccionada previamente a fin de asegurar el mayor éxito. Cuando se usa semilla sexual, ésta se siembra al voleo, recomendándose tapar la semilla mediante el arrastre de ramas u otros dispositivos tirados por el mismo tractor. 




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